Distinguir entre obsesión y amor

El amor no es obsesión, ni está ofuscada una persona que ama. Por consiguiente, son 2 términos incompatibles que se excluyen mutuamente. La obsesión muestra el amor irracional de vivir atormentado. Es fundamental querer con inteligencia sensible, poner razón y corazón al sentimiento a fin de que no desemboque en una fuerza incontrolable. A veces, la obsesión empieza desde situaciones tan posibles como el amor no correspondido o bien aun, el amor platónico. Hay algunos dichos populares que lejos de enseñar sabiduría pueden ser un mensaje que alienta a la obsesión: “El que la prosigue la logra es un caso de actitud equivocada”.

Al paso que el amor aumenta tu desarrollo personal, te ayuda a conocerte mejor a ti y te deja fluir al compás de la vida, por contra, la obsesión te lleva a quedar atascado en una situación que no te hace sentir bien y, no obstante, sientes que no puedes hacer nada para mudarla. Sientes que ese amor es más fuerte que tu voluntad. No obstante, una obsesión sí puede curarse, y lo más esencial es tomar conciencia exactamente de que ese sentimiento no es amor. Una buena opción sería tener una aventura, por ejemplo, en la web de contactos adultos «Encuentro Adulto«.

Cuidado con los estereotipos románticos

Si una persona está frustrada por aquello que quiere y no puede tener, siempre puede acudir al apoyo psicológico para reaprender hábitos de amor auténtico cara uno mismo y cara el resto. La obsesión acostumbra a ir acompañada de los celos y la posesión. Conceptos que debes tachar del diccionario del amor.

De la misma manera que debes poner en su contexto el romanticismo. Puesto que algunas famosas frases tales como “lo haría si de verdad me quisiese” o “no soy nada sin ti”, son el comienzo de la obsesión cariñosa.